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José Alberto Díez: una asesoría fiscal en primera persona
Cómo llevamos más de 20 años de experiencia profesional a una web clara, cercana y preparada para convertirse en un canal de captación.
Cuando José Alberto Díez llegó a Aguacatestudio, tenía una trayectoria profesional muy sólida como asesor fiscal, pero no una presencia digital que explicase realmente cómo trabaja ni por qué sus clientes confían en él.
El reto no era simplemente hacerle una web.
Era traducir algo mucho más intangible: experiencia, cercanía, confianza y trato directo.
Y hacerlo sin caer en la estética típica de una gestoría.
Esto es lo que hicimos, por qué lo hicimos así y qué cambió por el camino. También lo que todavía no sabemos, que en este caso importa tanto como lo que ya hemos conseguido.
El punto de partida
José Alberto trabaja con autónomos, Pymes y particulares, y tiene una forma de entender el asesoramiento muy personal.
Cuando un cliente tiene una duda, habla directamente con él.
No con un departamento.
No con alguien distinto cada vez.
Esa idea terminó convirtiéndose en el eje de todo el proyecto. Primero en una frase:
“Asesor fiscal. En primera persona.”
Y después en una segunda que resume muy bien su propuesta:
“Cuando necesitas asesoramiento, hablas directamente conmigo.”
No las escribimos para decorar. Las dos son la síntesis de una decisión de posicionamiento: lo que distingue a José Alberto no se inventó para la web, ya existía en su forma de trabajar. Lo que hacía falta era dejarlo a la vista. A partir de ahí construimos la web.
Antes de diseñar había que entender
Antes de pensar en colores, tipografías o páginas, necesitábamos entender bien el negocio.
Qué tipo de clientes quería atraer. Qué servicios quería destacar. Qué cosas diferenciaban realmente su forma de trabajar. Y, sobre todo, qué no quería transmitir.
Esa última pregunta es la que más suele saltarse. Es tentador empezar por lo que se quiere decir; es más útil empezar por lo que no se quiere parecer, porque en un sector con una estética tan reconocible como el de las asesorías, lo que no quieres parecer es lo que sale solo si nadie lo frena.
Qué no queríamos construir
Desde el principio descartamos cuatro cosas:
- mensajes genéricos;
- iconografía fiscal de cliché;
- listados interminables de servicios;
- una estética típica de gestoría.
Lo que queríamos era otra cosa: que la web pareciese exactamente lo que es José Alberto. Un profesional con mucha experiencia, accesible y fácil de tratar.
Dicho así parece obvio. En la práctica es una restricción fuerte, porque cada página tiene un camino cómodo hacia lo genérico: un título que sirve para cualquier asesoría, un icono que todo el mundo reconoce, una lista de servicios que cualquiera podría firmar. Casi todas las decisiones del proyecto fueron, en el fondo, no tomar ese camino.
La dirección visual
La dirección visual se construyó alrededor de una identidad sobria y editorial, basada en el contraste, el espacio y una tipografía con mucha personalidad. Profesional, pero no fría.
Y una Home que pone a la persona por delante del catálogo de servicios.
Ese último punto es el que más condiciona lo demás. El catálogo es lo que tienen en común todas las asesorías; la persona es lo que no se puede copiar. Si la Home empieza por la lista, José Alberto queda como una más entre muchas. Si empieza por él, la lista pasa a ser lo que hace esa persona.
El objetivo era que en pocos segundos alguien entendiese tres cosas: quién es José Alberto, a quién ayuda y por qué merece la pena hablar con él.
Una arquitectura pensada desde el cliente
La arquitectura se fue definiendo alrededor de los principales perfiles y problemas que atiende:
- Autónomos.
- Pymes.
- Particulares.
- Requerimientos de Hacienda y Seguridad Social.
Alrededor de esas cuatro rutas, las páginas que sostienen la confianza: Servicios, Sobre mí, Contacto y Testimonios. Las trabajamos especialmente para que toda la web tuviese el mismo tono y la misma sensación de confianza.
En lugar de crear una web enorme, preferimos empezar con una estructura muy clara y desarrollar bien cada una de esas áreas. Es una decisión que se defiende sola cuando se piensa en quien llega: una web con muchas páginas flojas obliga a buscar; una con pocas páginas bien hechas deja encontrar. La web se organiza alrededor de la situación de quien llega y no alrededor del organigrama de la materia.
- 01
Experiencia
- Más de 20 años
- Trato directo
- Relación personal
- 02
Posicionamiento
Asesor fiscal. En primera persona.
- 03
Arquitectura
- Autónomos
- Pymes
- Particulares
- Requerimientos
- 04
La web
Una web que suena a la persona que hay detrás
Cada paso sale del anterior. Ninguno se añadió porque quedase bien.
La primera versión no era el final
Una de las partes más importantes del proyecto fue el proceso de revisión.
No queríamos entregar una primera propuesta y darla por cerrada. Fuimos enseñando la web, recogiendo feedback, ajustando y volviendo a revisar.
La razón es práctica. Nosotros podemos entender el negocio, ordenar la información y proponer un tono. Pero quien sabe cómo suena José Alberto cuando habla con un cliente es José Alberto. Una primera versión, por buena que sea, es una hipótesis sobre esa voz; la revisión es lo que la comprueba.
Los pequeños cambios que terminaron importando
Algunos cambios parecían pequeños, pero ayudaron mucho a que la web terminase hablando realmente como José Alberto. Por ejemplo:
- “Pequeñas empresas” pasó a ser “Pymes”.
- Se concretaron mejor los servicios para autónomos, Pymes y particulares.
- Se dio más peso a la declaración de la renta.
- Se incorporaron expresamente la AEAT y la Seguridad Social.
- Se afinaron las preguntas frecuentes.
- Y se ajustaron muchos textos para que sonasen menos a “web de asesoría” y más a José Alberto hablando con un cliente.
Visto uno a uno, ninguno cambia la web. Juntos sí. “Pymes” suena a quien trabaja con ellas; “pequeñas empresas”, a quien escribe sobre ellas desde fuera. La AEAT y la Seguridad Social son los nombres con los que el cliente se encuentra los problemas reales, y nombrarlos expresamente dice más de cómo trabaja José Alberto que cualquier frase general sobre experiencia. Dar más peso a la renta es una decisión sobre qué quiere que se vea primero.
- 01
Primera versión
Una propuesta, no una entrega cerrada
- 02
Feedback real
Comentarios reales sobre cada versión
- 03
Lenguaje más preciso
- Pequeñas empresas → Pymes
- 04
Servicios más concretos
- Genérico → AEAT y Seguridad Social
- 05
Más José Alberto
- Catálogo → persona
Ese proceso fue clave. Porque una buena web no debería limitarse a explicar qué haces. Debería conseguir que quien la vea reconozca tu forma de trabajar.
Es la conclusión que más nos llevamos del proyecto, y la que sólo aparece cuando se revisa con el cliente: explicar es posible desde fuera; reconocerse, no.
Qué hemos conseguido hasta ahora
Hoy José Alberto cuenta con una web completa, publicada en josealbertodiez.com.
La web presenta con claridad su propuesta, sus servicios y su forma de trabajar. Incluye páginas específicas para autónomos, Pymes, particulares y requerimientos, una sección de testimonios reales, varias vías de contacto y una estructura preparada para trabajar el posicionamiento local.
Pero para nosotros el mayor logro de esta primera fase es otro: José Alberto se reconoce en la web.
La imagen, el tono y el mensaje representan cómo quiere presentarse profesionalmente. Y eso tenía que estar resuelto antes de empezar a pensar en crecimiento. Una web que atrae visitas pero no suena a la persona solo traslada el problema un paso más allá: el cliente llega y no encuentra a quien esperaba.
Conviene decir también lo que esto no es. No es un resultado de captación: la web acaba de publicarse y no tenemos datos que lo demuestren. Es una base.
De no tener web propia a tener una base para crecer
En unas dos semanas pasamos de no tener presencia digital propia a contar con una web completa, revisada junto al cliente y preparada para empezar a generar visibilidad.
El proceso fue muy iterativo:
entender → proponer → diseñar → revisar → ajustar → publicar.
Sin intentar resolver todo en la primera versión. Sin añadir funcionalidades porque sí.
Y tomando cada decisión con una pregunta muy sencilla:
¿Esto ayuda a que el posible cliente entienda mejor a José Alberto y quiera contactar con él?
Es una pregunta incómoda en el buen sentido, porque descarta cosas. Una sección que luce pero no ayuda a entender a José Alberto, una funcionalidad que se añade por completar, un texto que suena bien y no suena a él: todo eso se queda fuera. Lo que queda es lo que ayuda a una persona a decidir si quiere hablar con él.
Publicar fue el comienzo
Publicar la web no era el objetivo final.
Era el punto de partida.
A partir de ahora queremos convertirla en un canal real de captación. La siguiente fase estará centrada en posicionamiento y crecimiento.
Es el momento en que mucha gente da una web por terminada. Para nosotros es cuando empieza lo que justifica haberla hecho.
Qué queremos medir ahora
Queremos entender qué búsquedas empiezan a generar impresiones, qué páginas atraen visitas, qué términos tienen oportunidad y qué necesidades concretas pueden convertirse en nuevas páginas.
El objetivo es ir construyendo la web con datos reales.
No llenar el sitio de contenidos por llenar. Sino detectar oportunidades y desarrollar aquellas páginas que puedan atraer a potenciales clientes.
La razón de hacerlo así es la misma que la de no hacer una web enorme desde el principio: una página nueva solo merece la pena si responde a una necesidad que alguien tiene de verdad. Los datos de búsqueda son la forma de saber cuáles son, en lugar de suponerlas. Y como el proyecto es reciente, todo esto está por ver: no sabemos todavía qué búsquedas aparecerán ni qué páginas funcionarán.
Qué esperamos conseguir
Nuestro objetivo con este proyecto es muy claro:
que cuando alguien busque un asesor fiscal en Valladolid, encuentre a José Alberto, entienda rápidamente cómo trabaja y tenga una razón para ponerse en contacto con él.
A partir de ahí mediremos:
- visitas;
- consultas;
- WhatsApps;
- llamadas;
- formularios.
Es una lista de lo que queremos medir, no de lo que ya hemos medido. Cuando haya datos suficientes, los contaremos igual que hemos contado esto: lo que salió bien, lo que no y lo que cambiamos por ello. Y seguiremos iterando.
Cierre
Para nosotros una web no termina cuando se publica.
Empieza cuando comienza a trabajar para el negocio.
El proyecto, con lo que hay hoy y la forma en que está organizado, está en la ficha de José Alberto Díez. Y si te interesa cómo trabajamos el diseño de webs de este tipo, lo contamos en Diseño web.
Si tu web ya no cuenta lo que eres, esa es la conversación
Cuéntanos en qué punto está el negocio y qué te chirría de la web actual. Si vemos encaje, te decimos por dónde empezaríamos.
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